Autor: Salome Pazos & José Luis Andrades
En el marco de la celebración de los 10 años de la carta encíclica Laudato si’, ofrecemos dos propuestas de reunión para trabajar el tema con los grupos en el colegio o en la parroquia. Pueden hacerse las dos actividades o escoger una según la disponibilidad de tiempo.
Motivación
Haremos lecturas del capítulo seis, el último de esta carta encíclica. En el mismo, se va al centro de la conversión ecológica a la que Su Santidad nos exhorta desde el principio de este tan preciado documento.
Al comienzo de este capítulo, el papa Francisco hace el llamado a “reorientar el rumbo”. Resalta la importancia de cambiar radicalmente nuestro estilo de vida. Nos invita a vivir estilos de vida animados por virtudes ecológicas, es decir, buenos hábitos que deben ser desarrollados en todas las personas.
Actividad 1
- Lectura en grupos
Apostar por otro estilo de vida (203 al 208)
Las raíces de la crisis cultural son profundas y no es fácil rediseñar hábitos y comportamientos. Francisco en los numerales 203 y 204 denuncia el consumismo desmedido por parte de la mayoría de las personas. Y argumenta que al pensar en la crisis ecológica, “no pensemos sólo en la posibilidad de terribles fenómenos climáticos o en grandes desastres naturales, sino también en catástrofes derivadas de crisis sociales, porque la obsesión por un estilo de vida consumista, sobre todo cuando sólo unos pocos puedan sostenerlo, sólo podrá provocar violencia y destrucción recíproca.” (LS 204)
“Sin embargo, no todo está perdido, porque los seres humanos, capaces de degradarse hasta el extremo, también pueden sobreponerse, volver a optar por el bien y regenerarse (…) No hay sistemas que anulen por completo la apertura al bien, a la verdad y a la belleza, ni la capacidad de reacción que Dios sigue alentando desde lo profundo de los corazones humanos. A cada persona de este mundo le pido que no olvide esa dignidad suya que nadie tiene derecho a quitarle.” (LS 205).
No debemos olvidar que Dios nos creó a su imagen y semejanza, con una bondad intrínseca, y que como Francisco lo expresó en esta carta, “¡Basta un hombre bueno para que haya esperanza!” (LS 71).
Apostemos a la bondad, a que siempre podemos reparar el daño que hemos hecho. “Cuando somos capaces de superar el individualismo, realmente se puede desarrollar un estilo de vida alternativo y se vuelve posible un cambio importante en la sociedad.” (LS 208). Repitámoslo una y otra vez: no todo está perdido, ¡hay esperanzas!
- Ecología sin voz
En papeles reciclados se escriben frases o palabras que reflejen los males de la casa común. Estos se ponen volteados en el suelo, y luego uno a uno los participantes toman un cartel.
El objetivo es lograr que los demás participantes comprendan y adivinen el texto sin usar palabras para comunicárselas.
Algunas de las expresiones pueden ser: consumismo, contaminación del agua, polución, calentamiento global, basura, destrucción de la vegetación, minería, extinción de animales.
Actividad 2
- Lectura en grupos
Conversión ecológica (216 al 221)
En el numeral 216, Francisco propone líneas de espiritualidad ecológica. En el mismo nos pide que la mística anime a la doctrina, ya que de lo contrario el esfuerzo por desarrollar virtudes ecológicas quedará solo en una idea. Es necesario que la pasión por cuidar la Casa Común florezca de nuestra espiritualidad: “La crisis ecológica es un llamado a una profunda conversión interior” (LS 217).
Recordando el modelo de san Francisco de Asís, debemos vivir esta conversión como una reconciliación con todo lo creado.
“Para realizar esta reconciliación debemos examinar nuestras vidas y reconocer de qué modo ofendemos a la creación de Dios con nuestras acciones y nuestra incapacidad de actuar. Debemos hacer la experiencia de una conversión, de un cambio del corazón” (LS 218).
Esta conversión para que sea un cambio duradero debe ser comunitaria, en comunión universal.
- Imaginación ecológica
La actividad consiste en ser creativos y poder imaginar las alternativas que son necesaria para la conversión ecológica.
Si yo te digo…. Tú me dices…
Se dividen los asistentes en dos grupos. Uno del grupo A va al centro y se encuentra con el primero del otro grupo y le dice: “Si yo te digo…” y señala una situación que destruya la casa común, el otro participante responde “tú me dices”, añadiendo una actitud que disminuye la crisis ecológica global. Así hasta que todos hayan participado.
*Pazos, S. & Andrades, J.L. (2025). Aprender y vivir con la Laudato si’. Misión Hoy (91), 6-9. Disponible en el enlace.




